Hace algunos años que las páginas web, como tal, han dejado de ser importantes para la mayoría de usuarios de Internet, que prefieren alimentarse de las noticias aparecidas en sus redes sociales de cabecera.

 Es cierto que en este desapego, los webmasters tienen gran parte de responsabilidad. Por un lado dedican horas, días y semanas a diseñar una web y alimentarla de contenido para abandonarla a su suerte tras el lanzamiento. Este abandono, en la era de la inmediatez y la actualización de contenidos, es tomada por los usuarios como una invitación a abandonar la habitación, a buscar entre los cientos de millones alguna que satisfaga su hambre de inmediatez.

Pero, ¿cómo podemos atraer usuarios a nuestra web, en la década de las rrss? Podemos compartir noticias en una fanpage o grupos de Facebook o Twitter, de Instagram o Pinterest. Este concepto de posicionamiento, sólo atrae miradas, pero no visitas y menos aún conversiones monetarias. Según estudios recientes de distintas universidades europeas y estadounidenses, el usuario medio de redes jamás pincha en un enlace, se limita a leer la entradilla, ver la imagen o el vídeo y hacer clic en un Me gusta o en un dislike.

Grave encrucijada la que se encuentran los diseñadores actualmente: reconvertirse en community managers o diseñar aplicaciones web robustas, empresariales y/o webs profundamente simbióticas con las redes sociales de referencia para su target.

Agustín Lorenzo

Web: Chipiona.city

Facebook: Muro particular

Técnico Superior en DAW, Webmaster, Experto Universitario en E-Learning por la UNED y la US. Apasionado de las Technews.